Andrés Pallaro

Reflexiones, miradas y sentimientos de un Emprendedor Argentino

El talento es el hombre en libertad, nace en cualquier persona que se sienta capaz de volar con sus ideas...Luis Alberto Spinetta
Escrito por Andrés Pallaro | Julio - 17 - 2011

Es placer puro conocer y leer manifestaciones que derriban con lo asumido como correcto en cualquier realidad, organización o industria. No hay expresión más valiente para ir hacia adelante que la de aquellos que se animan a cuestionar las creencias, paradigmas y maneras de hacer las cosas. Allí nace la innovación, el progreso y nuevos estadios de bienestar para las personas.

Semanas atrás comencé a leer a los creadores de 37 Singals, Jason Fried y D. H. Hansson, en varias de sus publicaciones y especialmente en el libro Reinicia. Y que más decir que fue música para mis oídos! Pocas veces me ha pasado ver tan bien sintetizadas muchas cosas en las que creo. Por ello, quiero compartir con ustedes algunas ideas que atacan verdades de muchos gerentes, empresarios, académicos e inversores.

No se trata de reemplazar una religión por otra. Propongo sacudir los paradigmas de una gestión que asfixia a las personas y paraliza a las organizaciones. Hasta que alguien vuelva a sacudir estas nuevas creencias. Y así volver a empezar. De eso se trata.

Siguiendo a nuestros autores, he tomado 30 ideas que con bella rebeldía y marcada autenticidad, nos abren la cabeza y nos ayudarán a manejar mejor nuestros proyectos y emprendimientos. Van:

1. Aprender de los errores está sobrevalorado. No te indica que deberías hacer. Hay que dejar de predicar que un rosario de fracasos conducen al éxito y enfocarse en tener pequeños éxitos de donde sale el aprendizaje real.

2. Los planes son como anteojeras. Definen ir hacia algún lado con escasa información, vagas hipótesis sobre lo que nos rodea y matan la tan necesaria improvisación.

3. Crecer de forma ilimitada es una manía. Ser pequeño puede ser en sí mismo una meta excelente. Si tu negocio tiene futuro y es rentable, debes estar orgulloso de ello, por más pequeño que sea.

4. Jubilar el término empresarios. Suena a Club exclusivo. Hay que hablar de “estárter”, pues todos tenemos que iniciar cosas y gestionarlas durante algún tiempo.

5. El arte de comenzar: allí están los secretos. Las ideas son baratas y hay cientos. Lo que cuenta es cómo podemos actuar en las turbulentas aguas de la ejecución.

6. Trazar una raya en la arena: no puedes gustarle a todo el mundo. Por cada persona que te admire tendrás uno que te deteste. Habrá clientes que les encante lo que hacemos y otros que será mejor perderlos.

7. Recibir inversores para tu negocio no tiene que ser una religión. Es conveniente no hacerlo. Te impone reglas y prácticas muy pesadas. Además, gastar dinero de otros crea una cultura perniciosa.

8. Un startup suele degenerar en un lugar mágico, donde los gastos son problemas ajenos y los ingresos nunca son prioridad. Sin un planteo concreto de cómo llegar a dar beneficios, sólo estamos ante un hobby.

9. Siempre que puedas sustituye el “vamos a pensárnoslo” por el “decidámoslo”. Comprométete a tomar decisiones. No esperes a que llegue la solución perfecta. Decide y sigue avanzando.

10. Lo que importa es lo que dejas fuera. Hay que dedicarse de manera constante a localizar cosas que sobran, que se pueden simplificar o aligerar. Para quedarse con lo esencial.

11. El arte está en tus dedos. El software, las oficinas, los muebles, la publicidad, etc., es secundario. Lo que importa de verdad es tu talento para conseguir clientes y ganar dinero.

12. No quieras ser un héroe. De nada sirve subirte al caballo e insistir con tareas que adviertes que llevan tiempo y recursos enormes. Frena a tiempo, divide la tarea, elimina partes, achica y haz rápido las cosas.

13. Las copias no sirven. Los competidores no pueden ver lo que hay detrás de lo visible porque el trabajo de un creador pasa desapercibido. Y es lo que lo hace único.

14. Individualiza tu producto: conviértete tú mismo en parte de él. Tu forma de pensar y de ser estará tan metido en tu producto que será muy difícil que otros puedan copiarte.

15. Haz menos que tus competidores y los vencerás. Soluciona los problemas sencillos y deja los problemas peludos, feos y difíciles para ellos. Da un paso menos y deja las largas listas de prestaciones para otros.

16. Adquiere el hábito de decir que NO, incluso a muchas de tus mejores ideas. Ello es fundamental para aclarar tus prioridades. Los grandes arrepentimientos vienen de decir muchos SI.

17. Todas las empresas tienen clientes. Algunas tienen seguidores. Las más afortunadas tienen AUDIENCIAS. Esto puede ser tu arma secreta. Si a tus clientes les gusta lo que dices probablemente les guste lo que vendes.

18. En lugar de intentar gastar más, vender más, patrocinar más, proponte enseñar más. Tu puedes educar a tus clientes. Las grandes empresas están obsesionadas por el secretismo, los abogados y los procedimientos.

19. La imperfección tiene su belleza. Busca la poesía en lo que haces. Cuando algo está demasiado pulido pierde su alma. Parece fabricado por un robot.

20. Marketing hacemos todos, todos los días del año. No importa si no tienes un departamento de marketing. Es la suma total de todo lo que haces.

21. Es un mito el éxito en un día. Cuando tengas algunos clientes y una historia, tendrás algo que contar. Un simple lanzamiento no constituye una historia.

22. Olvídate de los superfichajes. Solo contrata gente cuando tengas necesidades reales. Tareas artificiales llevan a proyectos artificiales y los problemas aparecen cuando tienes mas gente que la necesaria.

23. Los currículums son ridículos. Si buscas que tu candidato esté realmente interesado en tu empresa, tus productos, tus clientes, tu trabajo, no lo busques en la porquería de los CVs.

24. Hay que contratar personas que sean directivos de sí mismos. Marcan el ritmo, distribuyen tareas, determinan prioridades, etc. Pero lo hacen para ellos mismos. No necesitan supervisiones.

25. Contrata buenos escritores. Ello implica que piensan con claridad. Saben como comunicar, ponerse en el lugar de los demás, lo que es necesario decir, etc.

26. Todo tu equipo debe estar en contacto con los clientes. Tanto al acertar como al errarle, todos deben sentir el feedback de los clientes. Nada lo reemplaza.

27. La mayor parte de las cosas que te preocupan nunca suceden. Concéntrate en el hoy. Cuando llegue el momento lo harás por otras cosas, y dejarás de despilfarrar energía, tiempo y dinero en hipótesis.

28. Una cultura de autorización para casi todo, crea descerebrados. Sale muy caro no confiar en tus colaboradores. Un tiempo en youtube o facebook no altera la ecuación. Es imposible trabajar 8 o 10 horas corridas. La gente necesita diversión.

29. La gente que tiene mas cosas y actividades en su vida es la más productiva. No fomentes que la gente se quede todo el día en la oficina. Es pernicioso y genera vicios.

30. Las pequeñas empresas que copian formalismos de las grandes para aparecer más profesionales son un chiste. Sacrifican su activo más grande: la comunicación sencilla y directa sin tener que recurrir a abogados y RRPP.

Qué tal? No hace falta que estemos de acuerdo con todas estas premisas. Pero coincidamos en algo: tienen fundamentos y el valor de proponer maneras distintas de hacer las cosas. Y además, los autores lo han probado todos los días en su exitosa empresa. Yo las compro. Y vos?

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