Hace algunos años, cuando la cuestión de los planes de negocios era una verdad religiosa, entendí que el secreto de lanzar una idea de negocios con posibilidades de éxito estaba en el concepto de MODELOS DE NEGOCIOS. Me sonaba tan artificial tener que tomar una larguísima guía de puntos que te obligaban a decir lo que iba a suceder en cada aspecto de tu negocio imaginado en los próximos años, que directamente me negaba a hacerlo. Un plan de negocios colisionaba contra la naturaleza del evento emprendedor que, al tener mucho de arte y descubrimiento, requería más del modelado que…






