Siempre me ha atraído profundamente este país de bellezas y contrastes. Quizás una mezcla rara de factores lo explican: las alegrías que los futbolistas colombianos nos dieron a la mitad más uno bostera argentina (Bermúdez, Serna, Córdoba..); las impresionantes curvas de sus mujeres, la magia de sus tierras que mezclan en armónicas formas las montañas, los valles y los mares; la calidez de su pueblo aún a pesar de la secuelas que décadas de violencia a dejado en ellos. Cuanto tiene Colombia para decirle y mostrarle al mundo! Mucho de ello simbolizado en las páginas de “Cien Años de Soledad”…







