Luego de ver la nueva creación cinematográfica de Trapero, “Elefante Blanco” quedé impactado, una vez más, por los contrastes y los sueños robados en un país tan rico y especial como el nuestro. Darín, Gusmán y compañía, dirigidos por ese enorme director comprometido con la realidad argentina, muestran a fondo los pasillos internos de esos asentamientos urbanos que proliferan en el país, llamados “villas”. Cuantas postales que podrían evitarse, cuanta impotencia frente a los tentáculos del mal, cuantas promesas que poco se plasman en realidades. Cuanto por hacer, por transformar, por dignificar. Este post no pretende polemizar acerca del Gobierno…






